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La Minerva


Queriéndole rendir un homenaje perpetuo a la bella Guadalajara, el Gobernador Lic. Agustín Yáñez, mandó erigir un bello monumento conmemorativo. El proyecto quedó en manos del arquitecto Julio de la Peña y éste escogió para la construcción, el punto donde chocaban las carreteras rumbo a Nogales, Morelia y sur de Jalisco, a unos metros de los Arcos que construyó el gobernador Barba González.

Comenzó la construcción de la fuente más grande de Guadalajara y en su centro fue colocada la majestuosa estatua de la Minerva, diosa romana de la sabiduría, las artes y la guerra ; es el equivalente a la Atenea griega.

Yáñez quería algo de proporciones realmente monumentales y lo logró, la glorieta mide 86 metros de diámetro y el muro que sostiene la enorme diosa, se levanta tres metros del suelo y tiene una longitud de veinticinco metros.

Esta estatua mide de pies a cabeza ocho metros, proporcionada y elegante luce gloriosa mirando hacia el poniente custodiando la ciudad.

Este enorme monumento, fue obra del escultor nacido en Aguascalientes, Pedro Medina Guzmán y precisamente en éste Estado fue hecha la estatua y traída a Guadalajara en tres partes. Como nunca había existido un monumento de tales dimensiones en esta ciudad y cuando fue colocada llegó la lluvia de críticas". "¿Quién sería la modelo ?", "Se parece a tal político", "Que fea estaba la modelo", "Que es la mismísima cara del escultor", etc.



Estos chismes crecieron a tal grado que se vieron en la necesidad de decirle al artista de esta obra, que le añadiera unos centímetros al cuello y a las extremidades inferiores para que se viera mas esbelta y femenina. Pero Medina se negó rotundamente y demostró a la ciudadanía que las proporciones de la estatua eran las correctas y propuso que si el arquitecto, el gobernados o alguien más quería hacer las modificaciones, el no quitaría ni le pondría detalle alguno ; la gran escultura quedó tal cual y las críticas se fueron apagando hasta extinguirse por completo.

En uno de los lados de la muralla está escrita la frase : "Justicia, Sabiduría y Fortaleza custodian a esta leal Ciudad" y por el otro lado "A la Gloria de Guadalajara", estas frases están subrayadas por dos cascadas que brotan de la muralla de piedra.

En el pedestal donde reposa la gran escultura, el gobernador Agustín Yáñez mandó escribir los nombres de 18 tapatíos que, a su juicio han contribuido para hacer de Guadalajara lo que es actualmente. Al frente : Francisco Javier Gamboa, jurisconsulto ; Valentín Gómez Farías, patriarca de la Reforma ; José Justo Corro, político ; Mariano Otero, abogado y político ; Ignacio L. Vallarta, autor del juicio de amparo ; Pedro Ogazón, político reformista ; Matías de la Mota Padilla, historiados ; y Luis Pérez Verdía, jurisconsulto e historiador. Al otro lado : Fernando Calderón, abogado, poeta y político ; José María Vigil, político y escritor ; José López Portillo y Rojas, abogado y escritor ; Enríque González Martínez, poeta ; Manuel López Cotilla, educador ; Salvador García Diego, médico ; Pablo Gutiérrez, médico ; Jacobo Galvéz, arquitecto y pintor ; y Manuel Gómez Ibarra, arquitecto.


A esta enorme construcción la adorna una cortina semicircular de agua que le sirve de fondo y al frente, dos fuentes que arrojan este líquido en forma de flor, y por si fuera poco, una enorme porción de pasto verde complementa a este gran monumento citadino.
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